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Reseña histórica



 
En 1918 se creó el Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada, antecedente de la actual Dirección Nacional de Sanidad
 
En los primeros años del siglo veinte se reorganizó y perfeccionó lo que se conocía como el Cuerpo de Sanidad Militar. El decreto del gobierno del 7 de julio de 1904 sustituyó al Cirujano Mayor del Ejército que databa de 1881 por un Jefe de la Sanidad Militar. El último Cirujano Mayor y a la vez el primer Jefe de Sanidad Militar (lo que actualmente es el Director Nacional) fue el cirujano uruguayo Eduardo Emilio Martínez (1866-1932).
 
El Cuerpo de Sanidad Militar tenía una organización precaria y no disponía de un hospital propio. Existía uno en construcción, con dificultades de financiación, a instancias del personal retirado y activo del Ejército y la Armada. Intervino el gobierno. Un decreto del 12 de setiembre de 1905, a poco de finalizada la guerra civil de 1904, estableció un Consejo Honorario de Administración del Hospital Militar aún en construcción, con el objetivo de acelerar y finalizar las obras. Así se podría abandonar las salas destinadas para militares y presos en el viejo Hospital de Caridad (actual Hospital Maciel).
 
El doctor Eduardo Emilio Martínez, como jefe del Cuerpo de Sanidad Militar fue integrante nato del Consejo Honorario.  Y una vez que el hospital en construcción fue oficialmente traspasado el 2 de octubre de 1905 del ámbito privado de los jefes, oficiales y personal del Ejército Nacional y la Armada al gobierno, Eduardo Martínez redactó su Reglamento Interno y se abocó a diseñar el equipamiento que debía adquirirse en Europa. Sería ésta la primera intervención a gran escala del jefe del Cuerpo de Sanidad Militar, antecedente que serviría años después para justificar la necesidad de contar con una dirección administrativa centralizada al más alto nivel.
 
El Cuerpo de Sanidad Militar dispuso del hospital para el personal militar activo y en retiro a partir de la inauguración del actual edificio el 18 de julio de 1908. Su primer director fue el cirujano Ricardo Vecino (1876-1953), quien tendría destacada participación en la creación del Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada, antecedente de la actual Dirección Nacional de Sanidad.
 
El Cuerpo de Sanidad Militar como organismo superior y centralizador de la asistencia médico quirúrgica y organización sanitaria en operaciones se mantuvo incambiado hasta el año 1918.
 
Finalizada la primera Guerra Mundial (1914-18) y en vías de instalación de un organismo internacional por el Tratado de Versalles (Liga de Naciones o Sociedad de las Naciones, 28 de junio de 1919), nuestro país puso la atención sobre el estado de organización de sus fuerzas armadas. Futuro integrante de aquella Liga no le serían ajenos ciertos compromisos que ello le implicaba. Uno fue sin duda la asistencia sanitaria a las fuerzas en operaciones, teniendo presente la experiencia adquirida en aquella larga contienda por los países involucrados. Nuestras fuerzas armadas eran una imagen de la Francia triunfante.
 
La reorganización del Cuerpo de Sanidad Militar y su presupuesto fue largamente discutido dentro del presupuesto general del Estado en la Comisión de Asunto Militares y en ambas cámaras legislativas. En las sesiones de la Cámara de Diputados, quien tuvo una intervención preponderante fue precisamente el cirujano Ricardo Vecino, que había abandonado la práctica asistencial para dedicarse a la actividad política. Ex director del Hospital Militar, dignísimo cirujano, diputado por el Partido Colorado en tres legislaturas, Vecino estaba en inmejorables condiciones para dirigir la discusión, proyectar artículos y perfeccionar aquellos planteados por los camaristas.
 
El diputado Vecino dijo sobre el proyecto enviado por el gobierno: “La Sanidad Militar no existe, se ha probado en la paz y en la guerra y se trata ahora de crear esa necesaria institución. En nuestros movimientos armados hemos visto lo que ha ocurrido con los pobres soldados heridos y enfermos”. Refiriéndose al aumento del personal médico y de enfermería – que implicaba un gasto considerable -  expuso: “bastaba sólo con recordar el número de unidades de que se compone el ejército para convenir en que era imprescindible aumentar el número de médicos militares . . . la Sanidad Militar tiene un rol importantísimo, reconocido en todos los países y es necesario reorganizar aquí a la Sanidad Militar para poner al ejército en condiciones decorosas; en otros servicios pueden hacerse economías pero no en el que se discute. La mayor parte de los fondos que se destinaban por el proyecto a la Sanidad Militar se obtienen de partidas ya autorizadas”.
 
El 23 de diciembre de 1918 bajo la presidencia de Feliciano Viera (período 1915 a 1919) se promulgó la ley Nº 6842 que creó y reorganizó finalmente el Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada, sustituyendo al Cuerpo de Sanidad Militar y poniéndolo bajo dependencia del Ministerio de Guerra y Marina. Esa ley es la “ley madre” de la actual Dirección Nacional. En un breve texto estableció:
 
“El Senado y Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, reunidas en Asamblea General decretan:
 
Artículo 1º.- Créase el Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada. El objeto del Servicio es aplicar los principios de higiene a la salud de las tropas y prestar asistencia médico quirúrgica a los militares enfermos o heridos.
 
Artículo 2º.- El Servicio de Sanidad Militar dependerá del Ministerio de Guerra y Marina.
 
Sala de Sesiones de la Honorable Cámara de Senadores, en Montevideo a 19 de diciembre de 1918.
R.J. Areco, Presidente. M. Magariños Solsona, 1er. secretario.
 
MINISTERIO DE GUERRA Y MARINA.
Montevideo, diciembre 23 de 1918.
Cúmplase, insértese en el L.R. y publíquese.
VIERA. Arturo Gaye”.
 
El 23 de diciembre se convirtió en virtud del “cúmplase” de la ley en el Día del Servicio de Sanidad de las Fuerzas Armadas.
 
La administración del nuevo Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada fue confiada a un Consejo de Administración de la Sanidad Militar bajo presidencia de un Médico Director General como Médico Superior (asimilado al grado militar de general de brigada).  El director general era el director científico del Servicio de Sanidad. Tenía amplísimas atribuciones técnicas: reglamentación de los servicios a crearse; representación de la institución; superintendencia técnica de todos los establecimientos; propuesta de nombramientos; asesoramiento del ministerio respectivo; remoción y propuesta de destituciones.
 
Desde aquel trascendental cambio hasta hoy se han sucedido leyes modificativas, pero siempre con el mismo espíritu: centralizar la organización de la asistencia médico quirúrgica en la paz y en la guerra.
 
Por la Ley de Presupuesto y Ordenamiento General de Gastos del año 1934, el Servicio de Sanidad del Ejército y la Armada pasó a denominarse lisa y llanamente Sanidad Militar.
 
La ley Nº 10.050 del 18 de setiembre de 1941 - Ley Orgánica Militar – introdujo otro cambio: Servicio de Sanidad Militar.
 
El segundo Consejo Nacional de Gobierno (período 1955-1959) con fecha 21 de febrero de 1957 elevó a la Asamblea General Legislativa un proyecto de ley. Este fue elaborado por una Comisión del Servicio de Sanidad Militar designada por el Ministerio de Defensa, para establecer un Servicio General de Sanidad de las FF.AA ampliando la cobertura asistencial.  Por decreto Nº 462/964 del 24 de noviembre de 1964, rigió el Servicio de Sanidad de las Fuerzas Armadas
 
Finalmente por la ley Nº 16.320 de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal (01 de noviembre de 1992) se pasó a la actual denominación y organización como Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas:
Artículo 110.- Agrégase al decreto-ley Nº 14.157 [Ley Orgánica Militar], de 21 de febrero de 1974, el siguiente artículo:
  "ARTICULO 271.- Sustitúyese la actual denominación del Servicio de Sanidad de las Fuerzas Armadas por la de Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas, que tendrá como misión dar apoyo a las mismas protegiendo o recuperando la salud de sus integrantes, servicio que se hará extensivo a los familiares de éstos, de acuerdo a lo que establecen las normas pertinentes del decreto-ley Nº 15.675, de 16 de noviembre de 1984, y su reglamentación".
 
La Dirección Nacional ocupa el edificio construído entre 1918 y 1920 con fachada a la avenida del 8 de Octubre, conservando su aspecto original y en consonancia con el estilo arquitectónico del hospital de 1908.
 
Dr. Augusto Soiza Larrosa
Miembro de Honor y expresidente de la Sociedad Uruguaya
de Historia de la Medicina
Montevideo, agosto de 2020.

 

Infraestructura

 
El predio original del Hospital se encuentra en el actual barrio: “La blanqueada”, con frente por Av. 8 de Octubre y un área de 12.068 m2 con 72 dm2.  El edificio ha sido declarado Monumento Histórico en 1975.
 
 
  • En la década del 50 se comenzaron a hacer reformas edilicias pa-ra agregar más camas para internación debido a la creciente demanda de usuarios.
 
  • En el año 1970 se construye la "Fábrica de medicamentos" como complemento del Departamento de Abastecimiento del hospital.
 
  • Entre las décadas de los 60 y 80 se proceden a incorporar predios linderos, como ser la Escuela de Sanidad. Se habilitó una Central de Generación de Energía Térmica, para producir energía calórica y el sistema central de abastecimiento potable.
 
  • En 1983 se determinaron las bases del proyecto de Ampliación y Reciclaje del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, PLAN DIRECTOR, de manera tal que el hospital pudiera brindar atención médica integrada y progresiva, servicios docentes y de investigación científica, con un total de 500 camas.
 
  • En 1995 comienza la construcción de la Torre 6, que finaliza en el año 2003. Esta torre consta de seis pisos de internación y un piso técnico donde funciona el servicio de C.T.I. polivalente y la Unidad Cardiológica.
 
  • Entre el 2004 y el 2006 se construye el Servicio de Odontología, policlínicas de pediatría y farmacia de expedición de medicamentos.
 
  • El 10 de julio de 2012 comenzaron las obras de la construcción de la TORRE 5. La cual contará con 7 pisos en un total de 6000 mts.2, de esta manera se dejarán de usar las actuales salas de Internación colectivas. La nueva edificación contará con salas de internación, cuidados intensivos, cuidados intermedios, unidad coronaria y otros servicios que actualmente son imprescindibles y de suma importancia para la institución.
 
El hospital, trata de adecuarse a las nuevas necesidades y urgencias que se suscitan a partir de los constantes cambios tecnológicos y científicos.
 

Avances científicos destacados:

 
  • El 15 de marzo de 1998 se realiza en el Hospital el primer trasplante hepático con el equipo quirúrgico del Dr. Torterolo. Este suceso fue muy importante para todo el sistema médico, no solo por el tratamiento de patologías hepatobilio-pancreáticas sino por el comienzo de la realización de trasplantes hepáticosa nivel nacional, abriendo una puerta a la esperanza a muchas personas cuyas expectativas de vida eran muy bajas.
  • El 26 de junio de 2001 se inaugura la Cámara Hiperbárica donada por la Fundación Francisco Fernández Enciso.
“La Oxigenación Hiperbárica (OHB) es un método de tratamiento que consiste en introducir al paciente en una cámara (presurizada)
apróximadamente por 50 minutos (dependiendo de la patología), haciendo que la cantidad de oxígeno en sangre aumente hasta 23 veces, permitiendo que los tejidos dañados sanen rápidamente. Las terapias con OHB no sólo están indicadas para pacientes que sufren una enfermedad, sino que puede ser usada por todas las personas, con el propósito de revitalizar sus órganos, tonificar la piel, mejorar y estimular el sistema inmunológico, y de esta manera prevenir enfermedades, mantenerse saludables y prolongar su vida con calidad”. En la actualidad el Hospital presta servicios de oxigenoterapia.
 
  • El 14 de julio de 2009 se realizó el primer transplante Hepato Renal Bi Institucional entre HC.FF.AA. y el Hospital de Clínicas "Dr. Manuel Quintela"
 
El crecimiento vertiginoso mundial de la medicina y las investigaciones científicas, forjan al Hospital a estar en constante actualización y aprendizaje. Año tras año el esfuerzo y el valeroso espíritu de servicio de los funcionarios profesionales y auxiliares de todos los rubros, logran soslayar cualquier carencia de la manera más eficaz para seguir dando el mejor servicio a sus usuarios. El Hospital ya comenzó su segundo siglo de vida y sigue estando vigente e inquebrantable su misión.
 
La atención responsable, eficaz y gentil a todo el personal Militar ha sido y será el pilar fundamental: “Mantener al máximo el potencial humano de las Fuerzas Armadas, en buenas condiciones de salud, a través de medidas preventivas y tratamientos médicos”.
 
 

Bibliografía utilizada:

Libro Centenario de la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas 1918 – 23 de diciembre – 2018.