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Homenaje Cbo. 2da. Natalia Lusardo

Palabras del Director de la DGAP Cnel. Carlos Pérez

El día 03 de diciembre de 2025, la Direccion Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas, homenajeo a la extinta Cbo. 2da. Natalia Lusardo, quien ingreso a esta institución como auxiliar de enfermería el 1ero. de abril del año 2013.
El propósito fue rendir homenaje a la memoria de quien dejó una huella imborrable en el CAP N°3 y en toda la comunidad.
La Cabo de Segunda Natalia Lusardo ejerció sus funciones como enfermera con ejemplar dedicación, profunda humanidad y un firme sentido del deber, valores que dignificaron su labor y honraron a esta institución.
Durante el acto, al procederse al descubrimiento de la placa conmemorativa, quedó oficialmente inscrito su nombre en las paredes de esta institución, reafirmando su legado de entrega, profesionalismo y vocación de servicio ante todos los presentes. Este gesto simbólico estableció un espacio destinado a preservar su recuerdo y a perpetuar el ejemplo que dejó a cada camarada, enfermero y usuario que transite por estas instalaciones.
Así, en esta instancia formal, se consolidó su memoria como un faro de inspiración y un recordatorio permanente de la grandeza del servicio, del compromiso y de la responsabilidad que ella encarnó con honor y nobleza.

Carta de los compañeros de trabajo
3 de diciembre de 2025
Con los compañeros y amigos que trabajamos con Nati en este Centro de Atención queremos decir unas palabras que surgen de los aportes de varios integrantes de este equipo.
Es difícil poder expresar la tristeza que se respira en la policlínica desde que no está Nati. Y esto se debe a que ella irradiaba una alegría y calidez que todos extrañamos: tanto los pacientes como los compañeros que ella cuidaba y acompañaba.
Nati trabajó desde muy joven como enfermera, dedicada al cuidado de muchas personas: se especializó en Pediatría y trabajó muchos años en el Hospital Pereira Rossell. También se especializó en el trabajo en el Primer Nivel de Atención que implica escuchar a muchas personas cuando vienen a hacerse los controles, atender con cariño y empatía a cada uno, hablar con los adolescentes, lo que ella hacía tan bien, hacer curaciones, y tantas otras tareas invisibles que le hacen la diferencia a los pacientes.
Nati siempre estaba pensando ideas para brindar un mejor servicio a los usuarios y generar un mejor ambiente de trabajo, como el cuidado de las plantas, la biblioteca comunitaria, el collar de girasoles para visualizar la discapacidad oculta, las campañas solidarias, las meriendas saludables con licuados que hacíamos hace unos años, y la organización de tantos pequeños festejos en la cocina, de cumpleaños y todo tipo de otras excusas.
Ella siempre reconocía el amor y cuidado que había recibido de sus padres, y tenía el apoyo y cariño de sus hermanas y sobrinos. Nos contaba de su hijo Maxi con orgullo, y parecía que lo conocíamos nosotros también.
Nati sabía disfrutar las cosas hermosas de la vida: el ballet, la música, los viajes, el café, las cosas ricas.
Natalia también era muy valiente: se fue de misión a Haití como enfermera siendo muy joven, trabajó con quemados y niños en cuidados críticos. Y enfrentó el cáncer que le tocó tener tan joven, con el sufrimiento tan grande que esto le generó, tanto físico como emocional.
Nati fue un pilar fundamental en nuestro equipo por su disponibilidad para acompañar a los compañeros que la necesitaban. Era cobijo y protección para muchos de nosotros. También aconsejaba e impulsaba a los más jóvenes a seguir estudiando y progresar. Todo esto también hace que su ausencia sea muy difícil de llevar.
Su partida tan rápida e inesperada por el cáncer que se la llevó en 2 meses nos dejó a todos muy tristes, pero también deja el desafío de seguir su modelo. De perseverar día a día para dar de nosotros lo mejor sin esperar nada a cambio, como varios destacan que hizo siempre Nati. Y además de dar lo mejor, hacerlo disfrutando las cosas lindas de la vida y transmitiendo esa alegría, para tener la tranquilidad, cuando nos toque el final de nuestra vida también, de haber cumplido nuestra misión y haber hecho de este mundo un lugar más lindo, como lo hizo Nati.