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Sede de la Escuela de Sanidad de las Fuerzas Armadas

“Casa Viera”

La actual sede de la Escuela de Sanidad de las Fuerzas Armadas, conocida como Casa Viera, es un edificio de alto valor histórico ubicado en el barrio La Blanqueada, sobre la actual Avenida 8 de Octubre, una de las arterias tradicionales de Montevideo.

Origen del predio

El predio formaba parte del antiguo paraje “El Cardal”, una zona rural que comenzó a poblarse en el siglo XVIII.
En 1831 el Estado vendió estas tierras a Juan Bardallo, iniciando así el registro documentado de propietarios.


A comienzos del siglo XX, la propiedad pasa a manos de la familia Pérez de Aréchavaleta, hasta que en 1914 es adquirida por el entonces ex Presidente de la República, Dr. Feliciano Viera.

 

La residencia del Dr. Feliciano Viera

Durante su presidencia (1915–1919), el Dr. Feliciano Viera transformó la casa en una amplia residencia familiar y representativa, realizando importantes reformas arquitectónicas.


La casa-quinta contaba con:
 

  • Grandes salones

  • Patio central

  • Sala de música

  • Gimnasio

  • Sala de esgrima

  • Dependencias de servicio

  • Amplios espacios exteriores
     

Tras su fallecimiento en 1927, el inmueble fue adquirido por el Estado en 1929.
 

 

Distribución original de la residencia

 

Ala Oeste

En este sector se encontraban espacios vinculados a la vida cotidiana del Dr. Feliciano Viera.

Aquí estaban ubicados:
 

  • Sala de espera, destinada a recibir visitas.

  • Escritorio del Dr. Viera, donde realizaba tareas de trabajo y reuniones.

  • Dormitorio principal.

  • Baño principal.

  • Comedor.

  • Cocina.
     

Este sector funcionaba como el núcleo privado y administrativo de la casa.
 

Ala Este

El ala este estaba destinada principalmente a la vida familiar y social de la casa.
 

Incluía:

  • Sala de música, espacio dedicado a actividades culturales y recreativas.

  • Dormitorios de las hijas (cuatro habitaciones).

  • Baño familiar.

La presencia de una sala de música refleja el carácter cultural y social que tenía la residencia.
 

Sector Central

 

El centro de la casa funcionaba como espacio de circulación y recepción principal.
 

Allí se encontraban:
 

  • Vestíbulo de entrada

  • Gran salón principal

  • Salón contiguo más pequeño

  • Comedor

Actualmente, gran parte de este sector corresponde al anfiteatro del edificio.
 

Este núcleo central era el lugar donde se desarrollaban reuniones, recepciones y encuentros sociales.
 

Ala Sur

 

En este sector se encontraban áreas recreativas y de servicio.
 

Incluía:

  • Gimnasio

  • Sala de billar

  • Habitaciones de servicio
     

Estos espacios reflejan el estilo de vida de las casas-quinta de la época, donde se integraban actividades recreativas dentro de la residencia.

Instalaciones del predio

 

Además de la casa principal, la propiedad contaba con una extensa área exterior con diversas instalaciones:
 

  • Garaje
  • Sala de esgrima
  • Cuartos para servicio
  • Establo
  • Gran pajonera
  • Molino
  • Bosque de eucaliptos
  • Parral


    El mantenimiento del predio requería entre 10 y 16 personas de servicio, lo que evidencia la magnitud de la propiedad.

 

De residencia privada a institución pública

El Estado adquirió la casa con fines sanitarios, destinándola inicialmente a policlínica quirúrgica y médica.


Posteriormente, funcionó allí la Escuela de Enfermería de Sanidad Militar y más tarde la Escuela Superior de Guerra.


En 1990 el edificio pasa definitivamente a ser sede de la Escuela de Sanidad de las Fuerzas Armadas, función que cumple hasta la actualidad.


A lo largo de los años, el inmueble fue ampliado y adaptado, incorporando aulas, anfiteatro (antigua “Sala Magna”), despachos y espacios académicos, manteniendo su esencia arquitectónica original.

 

Petrona Viera y la memoria del lugar

El edificio fue destinado por el Estado a funciones sanitarias y educativas.
Durante un período funcionó allí la Escuela “Petrona Viera”, denominada así en homenaje a Petrona Viera, hija del Dr. Feliciano Viera y una de las figuras fundamentales del arte uruguayo del siglo XX.

Este dato refuerza el vínculo entre el espacio, la historia familiar y la producción artística nacional, dotando al edificio de un valor simbólico que trasciende su función institucional.

 

Patrimonio vivo

 

Hoy, la Casa Viera continúa siendo un lugar de formación y memoria institucional, abriendo también sus puertas a actividades culturales como esta muestra pictórica.


La presencia de arte en este edificio histórico establece un puente entre patrimonio, cultura e identidad nacional.